miércoles, 27 de abril de 2011


Para poder escalar en lo más profundo se necesita un poco de astucia profesional, desnivelar lo absurdo, caminar a pasos hondos, una mano amiga que te ayude, un codo traicionero para subir, unas ovejas pastoras que se rían a carcajadas, un abrigo con olor a naranja y canela y por último, pero no menos importante una energía fluorecente desde el resplandor del útero, hasta hoy.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

En el mundo de los In


Para qué quedarse en la sub inconsciencia, si la facilidad del momento está en un suspiro profundo y sonreír, mal gastar el tiempo en ti, volar en lo insondable de tu ser, impregnarme en tus ojos y solo ser lo incontrolable de mis límites, los tuyos y la volatilidad de este respiro.

martes, 21 de septiembre de 2010

ay !


No sé que quiero, no sé a dónde voy, no sé qué es lo mejor, si pensar en mí, o en los demás. Sumergirme en el fondo del mar, hacerme amiga de una estrella de mar, dormir sobre una esponja, y danzar con los delfines, o volar, tomar de la mano a una nube, volar con pajaritos, subir a la cima del árbol y mirar al sol de cerquita, o también podría ser una gaviota, que vuela, y también se sumerge en el mar, pero no tan profundamente… en fin, es un dilema existencial …

viernes, 9 de julio de 2010

Lastenia


Qué lindo saber que vives en mí, mirarme al espejo, y verte, sin haberte visto antes, los rizos bicolor obligados de mi cabello, el saludo de las flores, la calidez de las plantas, el sol caluroso, la nube lejana, y la etnia de la sonrisa colorienta de nuestros rasgos que nacen del más profundo ser que engendraste.

lunes, 7 de junio de 2010

así fui

... es un gusto intensificado, logro percibir los relieves y la forma nuestra atracción, es cálida y tiene tu olor, también tiene tus manos en mi cintura, y tus ojitos bicolor.

lunes, 26 de abril de 2010

tejedora encantadora

Móni la tejedora encantadora con sus hilos finitos infinitos enrredadando flores y chicos. qué tejera en sus sueños con sus dos ganchillos?
nadie lo sabe, más la melodía que murmura entre sus labios cuando cierra los ojos hechizan a cualquier hombre cambiando sus tristes rostros por una sonrisa.
y cada vez que entona su canción con fragil y dulce voz, acarician el alma del presente, como una dulce canción de cuna, como un lullaby color violeta.

FIN



(Muchas gracias por contarnos este cuento Cri)