Eres como un chicle, te estiras cada vez más, con la camisa que llevas puesta, la sonrisa de mañana, y con tus ojos bicolor, mientras que lo intangible se aleja. Ven
Y mi ser con tu entero ser, podrían ser una apología de soluciones intactas, inmensurables de inquietud, no es la impaciencia lo que nos atrae, es la inocencia de ser vistos como lo que somos, ni tú ni yo podemos ir en contra de eso, pero algún día …
Me pusieron un clavito en el pecho, y martillaron despacito. primero uno, despues dos y tres golpes, hasta que la punta salio por el otro lado. A veces se me olvida, y me molesta, a veces duele, cuando me acuesto boca abajo, cuando me pongo una polera muy ajustada (cuando me acuerdo de que sigue ahí). Hoy quise tomar un alicate y arrancarlo pero no pude, tal vez con un hilo y la puerta como un diente de leche, o mejor dejar que se absorba, que se absorba hasta que forme parte de mí. y cuando hagan mi autopsia, y lo vean, que digan, que digan fuerte, como para resfregárselo al muerto. Ésta es otra que murió con una pena adentro.
El azúcar, yo la canela, y tú la fruta, hagamos una mermelada de risas. Puedes ser la fruta que quieras, mientras seas sabrosa y auténtica, lo que vale es el sabor que se torna como un pacto entre tú y yo.
Las caricias me elevan a la nube damasco dulce incandescente, parezco volantín,me pierdo en la bruma,vuelo, vuelo, vuelvo a ti,danzarina paz en tus manos,impregnada de ti.
Señora ilusionista, tenga cuidado con aquella piedra que un día tropezó, las hormiguitas la persiguen, la dulce miel de las lágrimas las llamó. Señora ilusionista, no le haga caso al perfume del rencor, a la oscuridad, al terremoto y al candor.
Tiempito vuelve, que rodamos en el piso y tú no estás, que sonrío en la tarde y te extraño. Tiempito verde, amarillo azulado, las persianas se apagan, y me dices adiós.
La espalda me dice que tu dulce saludo me llevará volando en el atardecer de mañana, me sonrojará un beso de anochecer, y el viento matiné me asegurará que no me equivoqué.
Prefiero siempre tener las cosas claras y dimensionar todo lo que me pasa, sentirlo hasta saborearlo y olerlo, que se impregne en mi ser, y luego olvidarlo